24 nov 2007

Iberia nuestra

Si buscamos la palabra en cuestión en el Google, nos aparecen cientos de resultados dirigiéndonos a la compañía aérea española; algo lejano a lo que sería el concepto de aunar bajo un mismo techo dos países tan ignorados mutuamente como Portugal y España.

Primero lanzó la piedra, esta, y no esta, el conocidísimo y aún más respetable Saramago, escritor, dramaturgo, premio nobel octogenario, antiguo miembro comunista y esperanzado Luso de buena fe;¨no hace a penas unos días el teutón Günter Grass retomaba la idea del primer pensador afirmando que la idea del Estado Ibérico podría pasar por una de las grandes apuestas de futuro económico y social de ambos países.

Este concepto tan idílico es acompañado ipso facto por un: "Es una entelequia pero sería bonito pensar en ello". A lo cual, siendo un poco monárquico le diria a Günter G: ¿Por que no te callas?
Es fácil hablar y construir castillos en el aire, aventurar y vaticinar futuros prometedores basados en la unión.
Es fácil, insisto, coger la palabra "unir" y construir algo bello alrededor, pero pese a que estoy de acuerdo con ambos pensadores pienso, igual que ellos que la dificultad es máxime, teniendo en cuenta de que ellos parecen ignorar las diferentes corrientes secesionistas que ahora mismo existen en España.

España se constituye como un estado sin nación y un concepto de país que varía en regiones, pueblos, lugares de diferente índole, y también en contextos sociales, medios de comuncación y diferentes oportunistas políticos.
Es por esto mismo que hablar de anexionar dos estados suena como poco a irrisorio y de lección de mal gusto. Existe en España, y hablaré de ella por que es la más próxima a mi, una mentalidad castillista que impide crecer diferentes conceptos y corrientes ideológicas que no sean las meramente discípulas del borbonismo anjouísta del Decreto de Nueva Planta.
Una España federal, con regiones autónomas, con un respeto cultural igualitario para el galaico-portugués, el euskera, el catalano-valenciano y todo el resto de lenguas minorizadas y discriminadas desde un gobierno central que habla sin escuchar.

Planteo este ejemplo a sabiendas de la taquicardia que puede producir en ciertos corazones de otoño: ¿Por que en murcia en la asignatura de Lengua Española solo estudian el castellano? ¿No son el resto de lenguas españolas tan españolas como el castellano?
Por favor, aquellos que ya hayan empezado con la taquicardia visiten este enlace, cuando regresen les explico mi razonamiento con más calma.

Si la lengua es española la asignatura debería comprender todas las lenguas del estado, que por otra parte aportarían al estudiante una visión global y más enriquecedora del idioma. Un pequeño conocimiento de los orígenes, una introducción que después de forma optativa les diera la oportunidad de profundizar en aquella que les hubiera gustado.
Esto sería un acercamiento que de forma gradual equilibre por igual el peso de todos los idiomas del Estado en igualdad de proporciones.

¿¿ Estudiaría un muchacho de Parla Lengua Castellana y Lenguas Iberas, un compendio de todas las lenguas del supuesto estado federal donde aprendería sus orígenes, algunas palabras, un poco de su gramática... esto se lo dejaría a los lingüistas y pedagogos más que a los políticos.
Estudiaría una muchacha de Euskadi: Lengua Castellana y Lengua Vasca
Estudiaría un garoto de Vila Velha de Ródão: Lengua Portuguesa y Lenguas Iberas ??


No sería fácil, seguro que de nuevo si este artículo lo lee quien yo me temo se llevaría las manos a donde me temo y con gesto grosero, pero simplemente es un pensar sobre pensar, no sería fácil que toda la gente cediera para poder construir sobre antiguos estamentos y mirar al frente con un proyecto sabio e inteligente, nos hacen falta visionarios...

La verdad es que está bien que dejemos hablar a nuestros pensadores, que nos hablen de la ilusión lusa, de la unión y de los futuros prometedores pero para que las buenas ideas de aquellos que piensan con ventaja habría que escucharlas y dejar de pensar tanto en lo que otros nos digan. Difícil ¿Verdad?

23 nov 2007

Freedom for #FF0090

Leyendo esta mañana el diario, cosa que hago con asiduidad y que a quien lee este texto no le importa tres pimientos, encontré la curiosa noticia que T-Mobile, filial de la alemana de telecomunicaciones, registró para su uso y disfrute en exclusiva el maravilloso color primario MAGENTA.

Habiendo acudido a la Oficina Europea de Patentes (EPO en inglés y EOB en francés), se dispusieron al registro de dicho color a nivel europeo, obviamente. De esta manera queda terminantemente prohibido su uso en cualquier ámbito comercial. Así lo vemos en sus condiciones de uso. Donde podrán observar la referencia directa a la propiedad de dicho color.




Nos sorprende que en la era de la información nos enteremos de algo que, supongo, ellos desean que permanezca en el silencio, pues nada favorecedor para salir en la foto es el hecho de obtener una imagen tan negativa entre sus usuarios y los que nunca lo seremos (o no).

Pero... ¿Se imaginan que Orange registra el naranja? En ese caso haremos caso a Georges Remi y nos pondremos a buscar con Tintin "El Misterio de las naranjas azules", por que de otra manera se tendría que dar prisa la Generalitat Valenciana en registrar el color con su producto de denominación de origen.

Un colectivo holandés, del cual por cierto el naranja antes mencionado es el color de su monarquía y por extensión de muchos elemen
tos patrióticos. Se han plantado en la Red (cuidado que eso es rojo en Inglés y lo podría reclamar la coca-cola), anunciando su desacuerdo con tal despropósito legal. Se hacen llamar Freemagenta y en divertido tono de humor, como no podría ser la cosa de otra manera, parodian como será nuestra vida sin este color tan esencial.


Yo en mi humilde inocencia empecé a utilizar este color como anteriormente había utilizado otros como signo identificatívo a todo lo que hiciera en mi sentido creativo, como una especie de seña propia. Ahora me doy cuenta que de seguir así incurriré en delito. Me planteo en este caso el hecho de buscar algún color libre que me permitan las grandes compañías. Me da en la nariz que me voy a tener que quedar en blanco y negro.

Y la verdad es que las logotomías no se han hecho esperar, son miles de internautas los que se quejan, en la mayoría diseñadores gráficos y otros animales de esta buena especie, a través de representaciones gráficas parodiando tanto a los implicados directos, T-Mobile, como a los indirectos: La Pantera Rosa, los tóners de tinta, las rosquillas de Homer Simpson, la ropa interior de Núria Bermudez...

Les planteo una pregunta. ¿Debería cambiar el color de mi página? Por favor, si tienen sugerencias demenlas.

Una nueva fiebre del oro posterior a la de los dominios en Internet que ya nos dejó sin muchas palabras que cayeron en manos de avispados registradores que revenden a precios escrotales. En esta ocasión la compañía teutona no es la primera, ni será la ultima, que acude al color de la identidad corporativa para dejarnos al mundo sin un poquito más de alegría.

Es triste que la noticia que hoy quería comentar fuera otra, concretamente la del "paniberismo" sugerido por Saramago y secundado por Günter, este Günter, no este. Que en el fondo me da mucha curiosidad y sobre todo por que Mariano, este Mariano, no este, debe tener una idea muy interesante de su concepción federal.
Lo dejamos para mañana sábado...