21 dic 2012

Querida Rose, querida Eva, querida amiga

Querida amiga:

Me encontraba ayer tomando un café... bueno, llevaba menta, y hielo, y algo parecido a tabasco pero que no lo es, también llevaba pajita, y mucho hielo. Creo que no llevaba café, lo digo porque no vi la cucharita...

¿Por dónde íbamos? ¡Ah sí! Estaba ayer tomándome algo con una amiga con la excusa de despedirnos por Navidad. Ella tomaba mi mano izquierda entre sus dos manos y aunque sé que me miraba fijamente, con la cabeza ladeada, buscando mi mirada, yo escondía la mía en un posa-vasos roñoso.

Me llegó tu triste mensaje. Tenía dos paréntesis hacia abajo en el smiley, lo cual quiere decir que estabas muy muy triste. Quise responderte en ese momento, pero pensé que ninguna de mis palabras podrían servirte de consuelo en ese instante. Por eso, sólo por eso, escribo esta carta. Quiero que, querida Eva, hoy sonrías, que hoy empieces a ser feliz.

14 nov 2012

Un pastel que se decubrió solo

Aquella tarde estuve demasiado tiempo tratando de no pensar en cual sería tu respuesta para la pregunta que te hice en la mañana: "No me respondas ahora, hazlo más tarde, cuando te lo hayas pensado".

Estaba lavando los platos y cacerolas que había usado para cocinar. La cena estaba casi lista y, aunque el frío del agua me estaba dando ganas de mear, el olor del "casi listo" me impidió abandonar aquella obligación auto-impuesta.