4 feb 2013

La habitación de ciertopelo (II)

El espejo en el suelo parecía sollozar una respiración anómala, pero no dio crédito a sus oídos. Se acercó hacia él, aún reclinado en el suelo, y se dispuso a arrancar el papel de forma ansiosa. El espejo envuelto en papel kraft era el elemento más preciado de su extraña construcción, por un segundo caviló, y finalmente decidió abrirlo con el respeto y ceremonia que requería.

Mientras deshojaba el espejo sentía un extraño frío en su espalda que le llevo varias veces la mano a su nuca. En realidad sentía como si hubiera alguien detrás suyo esperando a desenvolver aquel artefacto.

Este pensamiento le pasó sólo media décima de segundo por su mente, el horror le bloqueó por unos segundos y tembló. Tomó aire, lo retuvo, exhalo con valentía y borró el pensamiento.

8 ene 2013

La habitación de ciertopelo (I)

Ilustración de Sussane Van Shaick
El decapante había logrado sacar todo el adhesivo que quedaba en la pared de aquella habitación. El olor a químicos le revolvía el estómago, pero aunque podría haber vomitado hasta el último de sus jugos, la ausencia de alimento en varias horas le había salvaguardado de tan incómodo momento.

La ventana estaba cerrada, no había apenas ventilación que pudiera darle algo de aire fresco. Pensó que sellar la ventana con cola y cubrir los cristales con pintura negra, había sido demasiado precipitado.